¿Sabías que...?

“¿Sabías que…?” es el lema que hemos elegido para la sección de reseñas históricas que publicaremos próximamente en los canales digitales de comunicación que tienen abiertos la Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Santa María y la Cofradía de San Pedro Apóstol. 

Estas breves reseñas, de sumo interés divulgativo, están dirigidas a todos los hermanos cofrades y fieles que profesan culto y devoción a las imágenes de Nuestra Señora de la Soledad y de San Pedro Apóstol.  

Con ellas abriremos una ventana en el tiempo para conocer los aspectos más interesantes y desconocidos sobre los orígenes y evolución de nuestras cofradías. 

Os invitamos a seguir esta sección que no os dejará indiferentes.  

¿Sabías que…? 

En el siglo XVII existían en Alicante dos cofradías integradas por las gentes del mar: la de pescadores, dedicada a los patronos San Jaime y San Andrés, que estaba fundada en una capilla de la Iglesia Parroquial de Santa María, en la Vila Vella; y la cofradía de San Pedro, que reunía a los pescadores y marineros en la Iglesia conventual franciscana de Nuestra Señora de Gracia, erigida en el arrabal de San Francisco. Eran dos corporaciones gremiales y religiosas que, según relatan las antiguas crónicas, participaban activamente en las procesiones vespertinas del Jueves y Viernes Santo.  

 

© Texto: José Iborra Torregrosa, doctor en Antropología Social. Universidad de Murcia. Real Academia de Cultura Valenciana 

© Grabado de Alicante. Biblioteca Valenciana 

© Archivo Histórico Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Santa María y Cofradía de San Pedro Apóstol (Alicante) 


¿Sabías que…? 

Muy antigua es la devoción mariana denominada bajo la advocación de Nuestra Señora de la Soledad, que se venera en la Iglesia Parroquial de Santa María.  
Existen referencias históricas en el Archivo Parroquial sobre el culto ofrecido a esta imagen, como así lo atestiguan las investigaciones del cronista Gonzalo Vidal Tur sobre el primer templo cristiano de la ciudad.  
Celebrados eran los actos litúrgicos que rendían los cofrades en honor de su imagen titular, previos a la procesión del Viernes Santo cuya salida era desde la Iglesia Parroquial de Santa María. Las fuentes documentales revelan que, con anterioridad a 1686, ya “se celebraba durante la Semana de Pasión, un solemnísimo septenario de penitencia, con sermones en honor y alabanza de la «Soledad de María», a cargo de su cofradía establecida allí canónicamente” (Vidal Tur). 

© Texto: José Iborra Torregrosa, doctor en Antropología Social. Universidad de Murcia. Real Academia de Cultura Valenciana 
© Foto: Colección Loty. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte 

¿Sabías que…? 

El primitivo culto y devoción a la Soledad de Santa María está relacionado con las exequias y velatorios ofrecidos en honor de los fieles difuntos.  

En el siglo XVIII, y coincidiendo con las obras de ampliación de la Iglesia Parroquial de Santa María, la Capilla del Baptisterio se convirtió –según reza la “Chrónica” de Viravens Pastor– en capilla mortuoria, “velándose en ella los cadáveres ante un altar que se erigió, en el que se veneraba una imagen de Ntra. Sra. de la Soledad”.  

Era en esta capilla donde los cofrades celebraban los velatorios por el alma de los difuntos. De la existencia de este antiguo establecimiento, quedan en la actualidad algunos vestigios artísticos conservados en su interior.  

© Texto: José Iborra Torregrosa, doctor en Antropología Social. Universidad de Murcia. Real Academia de Cultura Valenciana 

© Fotografía: Colección Loty. Ministerio de Educación, Cultura y Deporte 

© Archivo Histórico Real y Muy Ilustre Cofradía de Nuestra Señora de la Soledad de Santa María y Cofradía de San Pedro Apóstol (Alicante)